 REGISTRO CUBANO DE BUQUES, PROA HACIA LA EFICIENCIA Por Prensa Latina
El Registro Cubano de Buques (RCB) es la única sociedad clasificadora nacional de embarcaciones e instalaciones portuarias de la isla y del resto de América Latina y el Caribe.
Creada en enero de 1982, desde 1997 opera como entidad independiente con un equipo de inspectores de elevada profesionalidad y capacidad, para elaborar y actualizar las reglas de clasificación para la seguridad marítima de acuerdo con organismos internacionales. Su director, el ingeniero Miguel Pineda, aclara que durante 28 años se han mantenido con un servicio exclusivo de países desarrollados, donde prevalece una gran competencia entre las sociedades clasificadoras y muy vinculadas a los grandes poderes financieros. "De no existir el Registro -explica-, el país hubiera tenido que erogar por concepto de servicios de pagos a sociedades clasificadoras, alrededor de tres millones de dólares anuales", apuntó Pineda. Con el orgullo de administrar una entidad empeñada en demostrar la eficiencia y competitividad de la empresa socialista, el directivo destacó que hoy el RCB se expande más allá de sus límites tradicionales. Actualmente está presente en el transporte ferroviario y automotor con el objetivo de implantar reglas, controlar, supervisar y elevar la calidad en el sector, además de participar en la remodelación de terminales de ómnibus, en el rescate de la flota nacional y la atención a los barcos nacionales y foráneos. En tal sentido están bajo su clasificación más de siete mil 160 embarcaciones de travesía, cabotaje, pesca y privados, al tiempo que supervisa el 95 por ciento de las construcciones portuarias que se realizan en el país. Entre ellas se cuentan la modernización y reparación de los principales puertos cubanos, y el desarrollo del Polo Petroquímico de Cienfuegos, en el centro de la isla. Todo ello sin abandonar su principal objeto social: los servicios de clasificación y los llamados gubernamentales, o sea inspecciones para verificar si los barcos cumplen las prescripciones establecidas por la Organización Marítima Internacional. Al respecto Pineda confirmó que tales supervisiones solo pueden realizarse a buques que enarbolen la bandera de un país que reconoce al RCB y le solicite esos trabajos. En estos momentos dicha entidad cubana está registrada por los gobiernos de Belice, la Unión de Comores, Jamaica y Panamá. Además por el amplio intercambio comercial que mantiene Cuba con el resto del mundo el RCB tiene representantes en los principales puertos del país: Ciudad de la Habana, Mariel, Batabanó, Gerona, Matanzas, Cienfuegos, Nuevitas, Puerto Padre, Moa, Manzanillo y Santiago de Cuba. Incesante en la búsqueda de nuevos horizontes el Registro Cubano de Buques también se encarga de la actividad industrial, vinculada con la aprobación, homologación certificación de medios de izaje. Además se ocupa del desarrollo de sistemas de gestión y de ingeniería civil con inspecciones que garantizan la seguridad de obras hidrotécnicas. Competir con experiencia técnica Con 173 trabajadores, 97 de los cuales son especialistas y 50 inspectores, el RCB es la única y máxima autoridad de clasificación que aprueba el proyecto constructivo de la embarcación de acuerdo con reglas establecidas y confeccionadas acorde los requisitos de la Organización Marítima Internacional, las investigaciones científico técnicas y la practica internacional. Según Pineda "se nutren de toda esa información y conocimientos para elaborar un estándar técnico, reglas de carácter internacional aplicables en cualquier país o por cualquier armador, para ser reconocidas por cualquier agencia de seguro". Con un sistema de gestión de la calidad certificado desde 1996, el RCB pertenece a la Asociación Internacional de æquot;rganos de Supervisión Técnica y Clasificación de Buques, que agrupa a varias sociedades clasificadoras. Tales vínculos le permiten mantener intercambios de información, participar en investigaciones científico-técnicas, desarrollar sistemas de gestión de calidad y coordinar trabajos y procedimientos relacionados con la detención de los buques por el Control Portuario Estatal de todo el mundo. Al mismo tiempo mantiene convenio con otras sociedades clasificadoras, entre ellas el Lloyd Register, el Buró Veritas de Francia, el Germanischer Lloyd (Alemania), el Registro Fluvial y Marítimo de Rusia, Polonia, la India Ucrania, Eslovaquia, Vietnam, Argentina y el norcoreano. Uno muy importante es el establecido con el INSB, sociedad clasificadora griega que delegó en el RCB su representación exclusiva para toda el área de América Latina y el Caribe. Más allá de sus potencialidades, hoy el universo se expande sobre la base de su knock how, prestigio técnico y profesional, en aras de implantar reglas, controlar, supervisar y elevar la calidad en los servicios de transporte en general, cuya mayor carta de presentación son los 33 barcos extranjeros clasificados. Aval que prestigia al RCB El Registro Cubano de Buques fue la primera empresa estatal con un sistema de gestión de la calidad certificado desde 1996, por la Norma ISO 9001 (actualmente por la NC ISO 9001-2008), con lo cual garantiza su competencia en los servicios de seguridad de la navegación y del hombre en el mar. También fue la primera entidad del ministerio cubano del Transporte en obtener en 2002 el Premio Nacional de Innovación Tecnológica, por la evaluación de la seguridad de las obras hidrotécnicas del país. Con tales méritos es miembro de la Cámara de Comercio de la República de Cuba y del Instituto Panamericano de Ingeniería Naval, y cuenta con el respaldo de la Empresa de Seguros Internacionales de Cuba y otras aseguradoras. De acuerdo con los especialistas los resultados que hoy distinguen al RCB son fruto del esfuerzo sostenido de su personal sistemáticamente calificado y actualizado, lo que le ha ganado prestigio mundial. Su equipo de dirección acostumbrado a clasificar la ubica entre las principales casas consultoras del país, incluso como la primera entidad nacional, en certificar el sistema de gestión de la calidad de hoteles como el Melia Paradisus Varadero, una de las principales cadenas hoteleras que opera en la isla. Ese servicio fue solicitado por otras compañías turísticas como Barceló, Iberostar y Sirenas. El ALBA aspira a su sociedad clasificadora La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), como proyecto integrador económico, social y político, también aspira a contar con una sociedad clasificadora propia a disposición de sus países miembros y otros de la región que la necesiten. Ninguno de ellos, apuntó José Carlos Ramírez, director de Desarrollo del RCB, cuenta con una entidad encargada de esos servicios por ser una actividad controlada por las grandes potencias, alejadas de la cooperación y las tarifas diferenciadas para los menos pudientes. Con ese argumento Cuba ya trabaja en el proyecto de una entidad con Venezuela para garantizar la seguridad de sus embarcaciones y las del resto del mecanismo integrador, extensible a toda la actividad marítima, la industrial y los servicios de sistemas de gestión. La idea es dotar al ALBA de todas las herramientas posibles que la hagan competitiva frente a otros organismos y bloques, en aspectos tan sensibles y decisivos como la seguridad marítima, destacó Ramírez. En estos momentos el RCB labora en la preparación y capacitación de técnicos venezolanos, para que la clasificadora del ALBA esté lista en unos cinco años.
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